Un gobierno 0,0%

Es habitual que según sea el color de un Gabinete de Prensa Municipal, las notas que envíe tengan cierto sesgo (tufillo) y dediquen más tiempo a alabar el trabajo propio y criticar a la oposición, que a contar lo que ha ocurrido realmente.

Para eso se supone que están los distintos y plurales medios de comunicación, para contar lo que no se cuenta o para contarlo de otro modo. Para eso, hay que convocarlos. Sin información veraz y contrastada, la calidad democrática se resiente mucho.

Hoy es jueves y desde el lunes estaba programado un pleno extraordinario. Debe ser que tres días no son suficientes para convocar a los medios y, como ha explicado la portavoz del PSOE, Sra. Verdier, ayer se avisó con un whatsapp. A nosotros no,  pero no somos prensa seria.

La gente profesional está esperando a que le llegue un whatsapp, a cualquier hora, para dejarlo todo y acudir a un pleno a las ocho y media de la mañana. Si ese es el respeto que tiene el Gobierno Municipal por los medios de comunicación, bien vamos.

¿De qué iba el pleno?

De la EDUSI. ¿Otra vez? Si, otra vez. ¿Por qué?  Para ratificar lo aprobado el pasado viernes. ¿Ratificar? Bueno, ratificar lo que se ha rectificado no es ratificar, sino aprobar algo nuevo.

Comienza el pleno, el PP plantea una cuestión de orden (algo así como espera un momento que hay algo raro) y pide al Secretario Municipal que lo aclare. El alcalde dice que nones. ¡Ea!, al lío, te guste o no.

Bronca suprema, tono brusco, desagradable, falta de información y pelotera tremenda. Claro, que solo está la Radio Municipal para dar fe de ello. Al otro lado de las ondas, este que escribe escuchando disparate tras disparate. El salón de plenos más vacío que el centro en una tarde de domingo. Información, transparencia y participación.

Intervención del alcalde. Malhumorado, empieza a repartir de todo menos caramelos. Hasta el Secretario Municipal tiene que intervenir para aclarar que los que “se somete a aprobación es el apoyo a la petición de los fondos EDUSI, no la aprobación del documento”. ¿Cómo? ¿Qué? ¿Lo cualo? Debo estar dormido.

Segundo turno de palabra, muchas preguntas por parte de la oposición y ni una sola respuesta por parte del equipo de gobierno. Ni una. Cero. Ni mijita. Cabreo monumental.

La vuelta de un clásico

Vuelven a intervenir Sánchez, Verdier y Román. Vuelve el clásico. Se venía mascando el “Ustedes no quieren a Chiclana” y tronó. La Plaza Mayor, la Escuela de Idiomas, el PGOU, la regularización, la muerte de Manolete y hasta la pinza PP-IU. Cualquier cosa vale para no dar explicaciones y culpar a la oposición de todos los males. El Sr. Román ya ve a José Pedro Butrón reencarnado en ¡Roberto Palmero! (Atentos a esto que será el éxito de aquí a las elecciones). Y la música parece gustarle al Sr. Sánchez que se apunta a criticar a todo el mundo excepto al trabajo realizado. Un trabajo tan bueno, tan ganador y tan espectacular que han tenido que cambiar este fin de semana aprisa y corriendo. Llega la hora de votar y el cabreo se traduce en la retirada de toda la oposición del salón de plenos.

Cuanto peor, mejor …

Otro clásico. No tengo muy claro cuando se encerró la oposición en algún despacho y llevó a pleno un documento lleno de errores (este nuevo, o reformado, o retocado, o lo que sea también los tiene).

Tampoco tengo muy claro cuando perdió la oposición la primera convocatoria. Y la segunda. Lo importante es repetir que la oposición solo quiere que Chiclana reviente. No importa si lo que critican es un trabajo mal hecho, no. Lo importante es que PP, IU y PCSSP están de acuerdo y eso no puede ser.

Han tocado a rebato y empieza la carrera para las próximas elecciones. Se adelantó el PP y parece que el PSOE local va a dedicar estos meses que faltan, demasiados, a repartir cera contra la oposición olvidando que tiene que gobernar.

El cortijo

Pensar que una crítica a la labor del gobierno es una crítica a la ciudad es propia de quienes creen que la ciudad es suya. Propia de quienes confunden el dictamen de las urnas con una especie de título de propiedad y que durante cuatro años pueden hacer lo que quieran. Si encima le sumamos la búsqueda de un enemigo (la oposición) y se le culpa de todos los malos, vamos transitando por una senda que nos lleva a una especie de dictadura cortijera amparado por un pacto de gobierno. Pacto que es totalmente lícito si no estuviera viciado por una sumisión completa al PSOE local como la que viene demostrando el Sr. Sánchez desde Ganemos. Hace suyos hasta los argumentos para atacar a la oposición ¿Dónde habrán quedado las propuestas electorales que hizo?

Sin convocatoria, sin participación, sin respuestas, sin diálogo, sin transparencia. Pronto hablaremos de un Gobierno 0,0%. Ojo, 0,0% pero con estrella Michelín.

Miguel García